miércoles, 19 de julio de 2017

Acuerdo económico entre Bolivia y Chile: El pacto y sus sombras



Cualquier proceso de integración económica tiene como objetivo principal la libre circulación de bienes y, desde el punto de vista económico, es una de las formas más idóneas para incrementar el nivel de competitividad de las economías y para facilitar la cohesión política de los estados miembros a través del incremento de la cooperación.

La producción nacional puede protegerse aplicando determinadas tarifas o precios sobre el bien importado, mismos que constituyen un obstáculo a las transacciones comerciales pero que están permitidos a nivel de comercio internacional. La apertura de las economías nacionales al exterior mediante las relaciones comerciales tiene consecuencias de orden económico-financiero para los países que forman parte, teniendo como objetivo fundamental liberalizar el comercio y concederse preferencias arancelarias entre los países que lo conforman.

Las relaciones entre Bolivia y Chile se han tornado complejas durante muchos años por la causa marítima boliviana de reivindicar una salida libre y soberana al océano Pacífico. No obstante, pese a ese contexto, en 1993 se firmó un Acuerdo de Complementación Económica denominado ACE Nº 22, que tenía la finalidad de entrelazar las economías mediante el compromiso de ambos países en el logro de objetivos en relación a derechos aduaneros. Sin embargo, las expectativas respecto del fortalecimiento mutuo con una visión de mercados no han superado la realidad actual.

Varias son las dificultades que deben afrontar los bolivianos en Arica, derivando en perjuicios económicos millonarios que se puede ir percibiendo como efecto de los problemas administrativos, tal como en el presente año con el paro que se llevó adelante por parte de los estibadores portuarios, generando colas de 1.000 camiones durante dos o tres días hasta por más de un mes de inactividad. Esta situación no solamente no da lugar al cumplimiento del convenio bilateral con Chille, sino que se incurre en una violación al Tratado de 1904.

No sería cabal el análisis del sector exportador boliviano si no se considera la deficiente infraestructura de transporte, resaltando que más del 80% del mismo se realiza por Chile. De acuerdo a este panorama, no debe sorprendernos los resultados que se alcanzan del acuerdo y que se reflejan tanto en importaciones, exportaciones como en la balanza comercial de ambos países.

En la última década las exportaciones chilenas destinadas a Bolivia han manifestado un incremento promedio del 10%, de acuerdo a información de inteligencia comercial ProChile. Las exportaciones bolivianas con destino a Chile acumularon un total de $us 1.095 millones en tanto que las importaciones sumaron $us 3.605 millones, dejando un saldo negativo de $us 2.510 millones, según cifras oficiales del IBCE para 2016.

Entre los principales productos bolivianos que se benefician con los aranceles pactados en el acuerdo son: la torta de soya, aceite de girasol, palmitos en conserva, cerveza de malta, estaño en bruto sin alear y la semilla de chía, sumando a esta lista un total de 350 productos en promedio en los últimos años. Mientras que Bolivia importó desde Chile 1.646 productos, destacando entre otros: las compras de diésel, preparaciones para la elaboración de bebidas y gasolina.

El desarrollo y crecimiento de las exportaciones bolivianas está limitado por diferentes obstáculos y problemas estructurales no resueltos desde hace décadas; tienen su origen en el ámbito productivo, descansan en el ámbito de gestión y se traducen en dificultades de penetración en el ámbito de mercado.

Este complejo escenario es difícil de resolver a corto plazo, si no se adoptan medidas concretas que estén contenidas en el marco de políticas y estrategias internas a favor de las exportaciones. Sumado a lo anterior, no se tiene un aprovechamiento del acuerdo pactado con Chile por obstáculos que se generan en este país, así como la falta de guía para las empresas potencialmente exportadoras.


TLCAN: EEUU publica objetivos en renegociación con México y Canadá



Estados Unidos publicó ayer una larga lista de sus objetivos en la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), que incluyen la reducción de su déficit comercial con México y la solución de problemas de acceso al mercado de Canadá.

El representante de Comercio Exterior de EEUU (USTR), Robert Lighthizer, difundió la lista que servirá de brújula al equipo estadounidense cuando el acuerdo comience a renegociarse a mediados de agosto.

“Demasiados estadounidenses han resultado perjudicados por el cierre de fábricas, la exportación de empleos y las promesas políticas rotas. Bajo el liderazgo del presidente (estadounidense Donald) Trump, el USTR negociará un acuerdo justo”, afirmó Lighthizer.

Se precisa que el acuerdo que resulte de la renegociación debe “eliminar barreras a las exportaciones estadounidenses” mediante la “eliminación de subsidios injustos, prácticas que distorsionan el mercado por parte de empresas estatales y onerosas restricciones de propiedad intelectual”.


Exportadores participaron en cita de integración entre Brasil y Bolivia



Autoridades del Gobierno boliviano y líderes del sector exportador del oriente y del norte amazónico participaron del 3 al 5 del presente mes del Encuentro de Integración Brasil-Bolivia en Porto Velho, capital del estado de Rondonia.

En dicho evento la comitiva de empresarios bolivianos recibió información técnica acerca de las ventajas en cuanto a logística y las condiciones que ofrece la hidrovía Madeira-Amazonas para el comercio de la oferta exportable boliviana a mercados europeos.

Se conoció que las autoridades portuarias de Porto Velho ofrecieron ventajas de competitividad más tractivas que las que ofrecen en este momento los puertos chilenos y peruanos para salir al Pacífico.

En la cita participaron el embajador de Bolivia en Brasil, José Kinn; empresarios afiliados a la Cámara de Exportadores de Bolivia (Caneb) y la dirigencia y productores del norte amazónico asociados a la Cadexnorte.

Sucre competitiva: Por más emprendimientos industriales



Seguramente para el lector resultará una frase casi demagógica la que menciono como título de este artículo. Realmente para muchos ciudadanos el considerar a Sucre como una ciudad competitiva para el desarrollo industrial es una utopía, pero, en la visión de muchos empresarios que hemos decidido apostar por cambiar esa realidad con emprendimientos propios, estamos demostrando que sí es posible llevar adelante una actividad empresarial exitosa bajo las condiciones actuales cuando las leyes laborales e impositivas así nos permiten.

Algunos ven a la competitividad de una región relacionada con la abundancia de recursos naturales. Pero, ¿cómo, entonces, puede uno explicar el éxito de Alemania, Japón, Suiza, Italia y Corea del Sur, que son países con recursos naturales limitados?

Otros argumentan que la competitividad es función de una mano de obra barata y abundante. Pero los países antes mencionados han progresado incluso con salarios altos y escasez de mano de obra.

Evidentemente, ninguna de estas explicaciones son plenamente satisfactorias ni suficientes por sí solas para justificar la competitividad de una región o nación. Todas ellas contienen alguna verdad, pero parece que lo que actúa es un conjunto de fuerzas más amplio y complejo.

Está comprobado que la competitividad de una región depende, ante todo, de la capacidad de sus empresas para lograr altos niveles de productividad y de incrementar su desarrollo a lo largo del tiempo. Para eso necesitamos contar, principalmente, con emprendedores que crean en su capacidad y tengan la convicción de que es posible cambiar nuestra realidad de atraso a través de un fuerte espíritu emprendedor, con el que se lleve adelante una industria en condiciones aparentemente adversas y seguramente muy difíciles por una serie de factores. Por ejemplo, por las leyes laborales, impositivas, conectividad, costos de trasporte, etc.

De hecho en nuestra ciudad se ha comprobado con el chocolate y los sombreros —las más emblemáticas y de mayor desarrollo industrial local—, que se puede contar con industrias competitivas, aun cuando no se cuenten con las condiciones mencionadas, además de la falta de materias primas localmente y tampoco un mercado que garantice su sostenimiento. Ante todo, en estas industrias vieron alternativas que hicieron competitivas basándose fundamentalmente en la capacidad empresarial de sus propietarios.

La teoría clásica explica que el éxito de las naciones se basa principalmente en tres factores de producción: la tierra, el trabajo y los recursos naturales. Se dice que las naciones logran ventaja competitiva en aquellos sectores que hacen un uso intensivo de los factores que la nación posee en abundancia. Esta teoría, sin embargo, ha sido modernamente eclipsada por dos factores que han hecho de muchas naciones que no cuentan ninguno de los factores de desarrollo antes mencionados, los cuales son la globalización de la competencia y la fuerza de la tecnología.

Lo que debemos comprender todos los emprendedores es que un aspecto determinante para conseguir la competitividad es alcanzar una alta productividad de nuestras industrias, generando tasas de crecimiento que hagan sustentable en el tiempo. Para esto no solo debemos poner atención en factores económicos generales, sino en sectores y subsectores económicos específicos. Debemos comprender cómo y por qué se crean conocimientos y tecnologías comercialmente viables y, para ello, analizar creativamente sectores concretos que permitan hacer un emprendimiento exitoso.

Todos estos factores son determinantes, sumados a las condiciones que las leyes laborales e impositivas permitan, para alcanzar una cierta competitividad que hagan viables los emprendimientos industriales.


Industrias temen crisis mayor



Si bien admite las ventajas del crecimiento sostenido de la economía durante la última década, la Cámara Nacional de Industrias advierte que desde 2015 se vive una etapa de desaceleración y contracción. Al respecto, identifica factores que vienen incidiendo en lo que denomina un congelamiento de la economía.

‘Contracción’ y ‘desaceleración’ son las dos palabras que la Cámara Nacional de Industrias (CNI) denunció como problemas centrales de la economía boliviana, a manera de advertencia para no tener que afrontar una crisis mayor en el futuro.

Frente al crecimiento de la economía registrado durante la última década, la CNI pone una preocupante desaceleración que, según dijo, se siente desde 2015.

Y señala como dato a tomar en cuenta que las más afectadas son la pequeña y la microempresa, el sector que generaría el mayor empleo formal en el país.

Cifras en rojo

Según la CNI, esta situación no es producto de una fantasía; por el contrario, se asienta en una realidad de cifras en rojo que no es del todo nueva.

El primer punto del análisis de esta institución, presentado la semana pasada en un conversatorio, en La Paz, está referido al crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), que tuvo una tasa decreciente en los últimos tres años.

Según el asesor de Presidencia y Gerencia de la CNI, Hugo Siles, el origen de la caída en los precios de las materias primas (“commodities”) redujo los ingresos de las fuentes externas y generó un déficit fiscal y déficit comercial.

Así, la contracción se relaciona directamente con una franca declinación de la economía nacional. Y el sector industrial se concentró, sobre todo, en cuatro indicadores.

Cuatro indicadores

Con base en datos oficiales, la CNE observó al menos cuatro indicadores económicos, de acuerdo con una información publicada por El Deber.

Esos indicadores son: Déficit comercial, pérdida de competitividad para las exportaciones y los productos nacionales, déficit de la balanza fiscal, e impacto sobre las mype (micro y pequeñas empresas).

“Hay una desaceleración profunda en la manufactura”, declaró, al respecto, el presidente de la Confederación Nacional de la Micro y Pequeña Empresa (Conamype), Humberto Baldiviezo. “Si no sacamos políticas que permitan el desarrollo de la protección, posicionamiento de la manufactura, le aseguro que para el 2025 puede ser un peligro para la economía y el empleo”.

Con relación al primer indicador, la CNI dice que después de superávit comercial entre 2004 y 2014, en 2015 se sufre un déficit comercial de $us 855 millones; en 2016, $us 1.287 millones y a mayo de este año $us 645 millones, con la tendencia de cerrar también con déficit.

El déficit comercial, además, afecta a la caída de las Reservas Internacionales Netas (RIN).

En cuanto a la estabilidad del tipo de cambio, los industriales señalan que debido a la devaluación de las monedas en los países vecinos, Bolivia perdió competitividad para sus exportaciones y los productos que fabrica.

Finalmente, marcan como un signo de desaceleración y de contracción de la economía al déficit de la balanza fiscal desde 2014, que se presenta cuando los gastos del sector público son mayores a los ingresos. El déficit para este año, según el Presupuesto General del Estado, alcanzaría a 6.5% este año.

La recomendación

El presidente de la CNI, Horacio Villegas, luego de aclarar que la desaceleración no significa decrecimiento, sino que la economía sigue creciendo pero a un ritmo más lento, enfatizó en la necesidad de generar mejores condiciones para la inversión privada y la formalidad en el país.

Entre los reclamos se cuenta el de la presión fiscal, tributaria y normativa sobre las empresas formales por parte del Servicio de Impuestos Nacionales, la Aduana Nacional, la Autoridad de Empresas y otras entidades del Estado.

El sector industrial está convencido de que se debe apostar, especialmente, por las mype. “Ellos son los que sienten directamente y de forma más fuerte los incrementos salariales, los pagos retroactivos, la disminución de las ventas y el contrabando”, dice su titular.

En definitiva, sentencia después, “las grandes empresas tienen más facilidad para acomodarse y para encontrar algún instrumento que encuentre cada vez mejor eficiencia”.

CLAVES

Finanzas

Depósitos y créditos

Otro de los signos de la contracción que experimenta la economía es el descenso en la liquidez en el sistema financiero, advierte la CNI, tanto en bancos múltiples, Pymes y entidades financieras de vivienda.

Inflación

negativa

La inflación acumulada en los primeros seis meses llegó, según el INE, a solo 0.14%. En relación a una inflación moderada en 2010 de 7.1% y en 2016 de 4% es negativa, según la CNI, pues muestra un congelamiento de la economía.

Empleo

y productividad

A pesar de la caída del desempleo a 2.3% el año pasado, para la CNI la preocupación mayor es la generación de empleo productivo y formal, con seguridad social a mediano y largo plazo y aportes para la jubilación.

Salario

Incremento 2017

Según la CNI, los incrementos salariales tuvieron efecto directo en los costos de producción con pérdida de productividad y reducción en la competitividad, frente a los productos de contrabando y los importados.

Gobierno

No hay riesgo

Según el ministro de Trabajo, Héctor Hinojosa, no hay riesgo de quiebra porque las empresas pueden justificar su imposibilidad de aumentar salarios presentando un balance de estados.

Anual de Murano S.R.L.



En la Capital, la empresa líder de vidrio estructural de alta tecnología MURANO S.R.L. realizó una cena-trabajo con la Asociación de Vidrieros de Chuquisaca (AVACH), ocasión que fue aprovechada para mostrar nuevas tendencias y productos.

Los socios de AVACH fueron capacitados y premiados con atractivos y variados sorteos, luego de una cena en el restaurante Munaypata de Casa Kolping.


martes, 18 de julio de 2017

Cedib auspició foro sobre hegemonía china en Bolivia

El Centro de Documentación e Información Bolivia (Cedib) ofreció un ciclo de conferencias en las ciudades de La Paz, Oruro, Tarija, Santa Cruz y Cochabamba, con expositores nacionales e internacionales que abordarán temas de derechos humanos, empresas transnacionales y hegemonía china en Bolivia.

DESINFORMACIÓN

En el análisis del Cedib, cada vez existe una mayor presencia de empresas chinas en Bolivia pero existe escasa información sobre las mismas y su influencia en la economía nacional. El ciclo pretende proporcionar mayor información sobre esta temática, la situación de los derechos humanos en relación a las empresas transnacionales en el contexto de extractivismo y la crisis económica.

Expertos internacionales de renombradas instituciones regionales compartieron sus experiencias y análisis sobre la incidencia de las empresas chinas y otras transnacionales, junto con expositores nacionales de amplia experiencia en la investigación y trabajo de campo. Las perspectivas de análisis fueron desde la economía, el medioambiente y los derechos humanos.

INVITADOS

Personalidades como el uruguayo Eduardo Gudynas, uno de los creadores del concepto de extractivismo; Julia Cuadros del Grupo de Trabajo sobre Empresas Chinas en América Latina de Perú; Alexandra Almeida de Acción Ecológica, la organización ecuatoriana que logró revertir las amenazas del Gobierno de Rafael Correa por sus denuncias de extracción de petróleo en el Área Protegida Yasuní; y Cesar Padilla del Observatorio de Conflictos Mineros de América latina – Ocmal participaron del ciclo.

Este mismo llegó a las diferentes áreas del país y así poder establecer espacios de reflexión colectiva y articulación frente a los abusos que estas empresas puedan estar cometiendo en nuestro territorio, desde La Paz, Cochabamba y Santa Cruz, hasta Tarija y Oruro, con diferentes actividades en cada ciudad.

TARIJA Y LA PAZ

En Tarija y La Paz se ofrecieron conferencias internacionales sobre derechos humanos en contextos de hegemonía china e hidrocarburos. En Oruro se hizo la presentación del informe de la Red Sombra sobre la empresa Glencore en América Latina y en Santa Cruz se desarrolló un curso sobre desarrollo, extractivismo y alternativas.

Para cerrar el ciclo en Cochabamba hubo una reunión de todas estas personalidades que ofrecieron una conferencia titulada “Derechos humanos, empresas transnacionales y hegemonía china en Bolivia”, en la que participaron expertos de Bolivia, Colombia, Uruguay, Chile y Ecuador. Este evento será público y gratuito.

Después de la conferencia de Cochabamba, el Cedib presentará al público su nuevo local en un evento de solidaridad con varios artistas locales, luego de varias semanas desde que fuera desalojado de las instalaciones de la Universidad Mayor de San Simón (UMSS) por órdenes de su rector, Juan Ríos, afín al Gobierno del MAS.